9.9.07




Ayer lo ví.

Es un poco raro. Él es doctor. Tiene guardias, normal. Y yo vivo en el pueblo. Y ahora que estuve acá 4 días, solo lo ví anoche. 2 horas. Porque salió del hospital tarde ( tuvo muchos pacientes) y hoy tenía guardia temprano. Y tal vez mañana lo vea. Si no se queda dormido.

Y me gusta que se interese tanto por los pacientes. Que de verdad no le importe solo sacar el trabajo, sino que de verdad se preocupa por ellos. Me gusta lo que quiere para después . Me gusta que me incluya en esos planes. Nunca me habían incluído. De hecho yo nuca incluyo a nadie. Siempre soy de yo, yo , yo. Y ahora me siento incluída.

Y me gusta.
No lo veo mucho. Hablamos poco. Pero cuando hablamos, vale la pena. Hablamos cosas imporantes, y cosas no importantes, que son importantes para nosotros.

Y lo extraño.

La verdad, me resistí. Voy a contarlo.

Lo conozco hace como un año. Hice como 4 guardias con él y se ponía histérico si no sacaba las muestras a tiempo. Si me quedaba dormida. Pero no se enojaba conmigo, se enojaba por el paciente.

Y solo un día, en noviembre ( antes de que me diera neumonía) me preguntó: Marimar, tienes novio? y yo estaba en mi etapa de odio a los hombres... Y le dije: No, todos son iguales. Y me dijo: Todos son estúpidos si no quieren estar contigo.

Y ya.

Después, en diciembre, me invitó al cine. Y a mi me dió neumonía. No pude ir.

En enero, dejé de ir al hospital y me llamó, quedamos de ir por café. Y se quedó dormido. Me llamó como una hr despues, apenadísmo. Y ya, no lo volví a ver.

Después , un niño se me puso grave en el pueblo. Le llamé a todos los pediatras que conocía, nadie me contesó. Solo el. Y me ayudó con el manejo. Y me llamó en la tarde para ver cómo estaba. Y me invitó el café que se había quedado pendiente desde hacía 5 meses.

Un par de cafés, historias, risas. Miradas. Miradas que yo sabía loq ue querían decir. Pero yo, a propósito, ignoraba.

Y un día fue directo. Mira Marimar, me gustas, mucho. Quiero seguir saliendo contigo así, en ese plan. Yo dije que sí. LA verdad a mi no me gustaba él él. Me gustaba cómo se reía, cómo me hacía reír, como me entendía. Cómo los silencios no eran incómodos.Se sustituían con sonrisas...

Y ya... de ahí ya pasaron 3 meses ( !!! no había puesto nada por acá verdad??)

Y estoy contenta.

Parece que va bien. Me fue a ver al pueblo. Me ayudó a mudarme. Me llama antes de entrar a las guardias y me escribe mensajitos : " Cuando despierto, lo primero eso eres". Y eso me hace sonreír.

Y me abraza fuerte, y no me quiere soltar. Y les cuenta a sus amigos de mí. Y dice que me quiere.

Y me encanta que me abrace.

Y no sé...

Me da cosa... para variar. Porque me da miedo. Porque al final siempre acaba todo en una pelea idiota y hasta nunca y el corazón aplastado.


Pero, a arriesgarse otra vez, no?


3 comentarios:

desorden dijo...

Por supuesto!! Quién no arriesga, no gana
besos

luz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
luz dijo...

¿y qué te hace sentir él a tí? si eso es bueno... entonces, arriesgamos. bss